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viernes, 10 de mayo de 2013

Las ventajas de ser un marginado

Hoy os voy a hablar de una película de la que tenía muchas ganas. Este film, esta basado en uno de los mejores libros que me he leído en la vida.
Las ventajas de ser un marginado, que cuenta la historia de Charlie (Logan Lerman), un joven tímido y marginado, que empieza a escribir una serie de cartas a una persona sin identificar en las que aborda asuntos como la amistad, los conflictos familiares, las primeras citas, el sexo o las drogas. El protagonista tendrá que afrontar dificultades, al tiempo que lucha por encontrar un grupo de personas con las que pueda encajar y sentirse a gusto.
Los primeros días de instituto conoce a Sam (Emma Watson) de la que se enamora casi al instante y a su hermanastro Patrick (Ezra Miller), con los que tendrá una gran amistad.

Gracias a ellos, Charlie aprenderá lo que es la amistad y dejará atrás la niñez para entrar en la adolescencia de pleno. Amor, sexo, drogas... A pesar de que la novela y por consiguiente también la película estén basados en 1991, se adapta perfectamente al presente. Tanto, que si no es por el atrezzo ni te das cuenta de que están en hace dos décadas.
La película está muy bien en casi todos los aspectos, un gran reparto con muy buenas actuaciones, un atrezzo y un decorado adecuado a la época, divertida, te hace pensar... ¿El problema? Que no se adapta del todo al libro. No me malinterpretéis, es una película muy buena. Pero evidentemente, en 103 minutos que dura, es imposible incluir las 257 páginas que tiene la novela.

Eché en falta varios grandes momentos que contaba el libro y que me gustaron mucho, pero la adaptación cuenta lo más importante de la historia.
Yo la primera vez que oí hablar de éste libro, solo por el título, quise leérmelo, tal vez fuera por sentirme identificado o para descubrir cuáles son las ventajas de ser un marginado, no lo se. Pero en cuanto tuve la oportunidad, me lo compré y aquella misma tarde me lo empecé a leer.
La historia me enganchó desde la primera hoja, y me arrastró al instituto de Charlie. Empecé a leerlo sobre las ocho de la tarde y no pude dejar de leer hasta que lo terminé sobre las tres y media de la madrugada. La noche siguiente me vi la película.

Por eso, además de animaros a ver la película, os animo a leeros también el libro, porque creedme,  merece la pena y os gustará. Es de esas historias que os hará pensar y replantearos muchas cosas sobre vuestras vidas.


Somos infinitos.
Ibai Rolando