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sábado, 20 de septiembre de 2014

El corredor del laberinto / The maze runner

El corredor del laberinto es una película de misterio, drama, suspense y ciencia ficción basada en la novela de mismo nombre y que da inicio a una trilogía, escrita por James Dashner. El film, dirigido por Wes Ball, está protagonizado por Dylan O'Brien, Thomas Sangster, Kaya Scodelario, Aml Ameen, Ki Hong Lee, Will Poulter, Blake Cooper y Dexter Darden entre otros.
El corredor del laberinto comienza con el despertar de Thomas (Dylan O'Brien) en un ascensor en marcha. Cuando el ascensor llega a su destino, las puertas se abren, y unos chavales en un claro le sacan. Thomas no recuerda nada de su vida, al igual que el resto. Muchos llevan allí tres años, y todos llegan al igual que Thomas, en el ascensor, uno cada mes.
El claro es una zona rodeada de altos muros, que lo mantienen fuera (o dentro, mejor dicho) de un laberinto que alberga peligrosas criaturas, de tal manera que allí están a salvo. Las puertas del laberinto se abren todas las mañanas, y se cierran todas las noches, cuando las criaturas salen. Un grupo de chicos, llamados Corredores, salen durante esas horas al laberinto, en busca de una salida.

La película está bien hecha, buenas interpretaciones, buenos efectos especiales... tal vez la trama avance un poco rápido en ciertas ocasiones, aunque es normal, teniendo en cuenta que tan solo dura 114 minutos. Pero, ojo, estoy hablando de la película como eso, película. Ya que si la valoro como adaptación de la novela, la cosa cambia. Y mucho.


Como adaptación, El corredor del laberinto empieza bien. Vemos alguna diferencia en cuanto al libro, como la primera noche de Thomas en el Claro, y el cómo recuerda su nombre. Pero bueno, ¿qué adaptación no mete escenas que no aparecen en la novela? Normalmente no nos sobran, todo lo contrario, agradecemos algo de material nuevo siempre y cuando tenga su razón y no desentone. Ésta escena no es menos, pero todo empeora a medida que avanza la historia.
Conversaciones que no encajan, anécdotas del laberinto que cuentan a Thomas de antes de su llegada que no cuentan o cuentan a medias, más escenas nuevas, escenarios que cambian por otros, escenarios que no aparecen en la novela y sí en la gran pantalla... ¡incluso muertes que adelantan y posponen!

Si algo gusta a los lectores de un libro, es ir al cine y ver una buena adaptación cinematográfica. Algo que quedó demostrado con las buenas críticas que recibió la segunda entrega de Los Juegos del Hambre, En Llamas.
Los lectores somos conscientes de que no es fácil plasmar una historia en papel a una historia en pantalla, que no es fácil convertir 400 hojas en unas horas. Hay cosas que hay que quitar, está claro. Hay cosas que hay que cambiar, está claro. Todos entendemos eso, siempre y cuando el cambio esté justificado y razonado. Pero los cambios de El corredor del laberinto, no están ni justificados, ni razonados, parecen más bien cambios realizados porque a alguien no le gustaban ciertas cosas del libro o simplemente porque le daba la gana.

Los personajes de la película son planos, no muestran los mismos sentimientos que los personajes de la novela. No quedan ni en un segundo plano, simplemente, no aparecen. Las únicas relaciones que podemos ver son la de odio entre Thomas y Gally (Will Poulter), y levemente la de el cariño que Thomas le coge a Chuck (Blake Cooper). La relación de amistad entre Thomas y Newt (Thomas Sangster) que se muestra en la novela, no es visible en la pantalla ya que éste último no le llama Tommy al personaje como sí hacía en el libro. Al igual que Teresa (Kaya Scodelario), que tampoco le llama Tom en ningún momento. Puede parecer una tontería, pero es algo que se echa mucho en falta ya que para mí son elementos cruciales en la historia.

Luego a parte hay mil escenas de las que me gustaría hablar (básicamente quejarme), pero que no puedo ya que os haría spoiler de la mitad de la película. Sin embargo, sí me gustaría saber de vuestra opinión al respecto, pero recordar avisar de los spoilers en vuestros comentarios.

En definitiva, puede que como adaptación, El corredor del laberinto deje mucho que desear y muchas ganas de levantarse de la butaca gritando "¿Pero que es esto?" en más de una ocasión. Pero como película sin nada que ver con un libro, no está del todo mal. Tiene grandes efectos, grandes actuaciones como las de Dylan O'Brien y Will Poulter, y una buena historia que contar. El único punto negativo que se le puede dar, es el rápido avance de la trama.
Lo que tengo claro después de haber visto ésta película, es que la segunda entrega Las Pruebas, que ya está confirmada, no iré al cine a verla. Ni siquiera tengo claro que la vea.
Ibai Rolando