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martes, 17 de febrero de 2015

Boyhood

Boyhood es una película estadounidense dirigida por Richard Linklater y protagonizada por Ellar Coltrane, Patricia Arquette, Lorelei Linklater, Ethan Hawke, Libby Villari, Marco Perella, Brad Hawkins, Jenni Tooley, Zoe Graham, Charlie Sexton, Esteban C. Leyva y Silem Rangel.
Boyhood es una película que no destaca principalmente por su historia, y básicamente lo que la ha hecho que llame tanto la atención tanto de público como de crítica, es el hecho de que se haya rodado en 12 años.
Muchas veces, este tipo de innovaciones hacen que tanto como críticos, como Academias, se lancen a elogiar y premiar como locos a este tipo de producciones.
Es por esto por lo que sus tres premios BAFTA, sus tres Globos de Oro y sus seis nominaciones a los Oscar no me aseguraban que fuese a ver una buena película, y por lo que la vi con cierta reticencia y bajas expectativas.
Como he dicho antes, lo atractivo de Boyhood no es la historia que cuenta, y sus casi tres horas de duración se pueden hacer algo soporíferas si lo que estás esperando es que pase algo interesante. Porque no va a pasar. Son simples momentos de la vida de Mason (Ellar Coltrane) principalmente, y de su madre (Patricia Arquette) en un segundo plano. Momentos que se pueden desarrollar de manera lenta y acabar precipitadamente, y viceversa. Como la vida misma.

Además es bonito ver por ejemplo a la madre leyéndoles a sus dos hijos Harry Potter y la cámara secreta, años antes de verles ir disfrazados al lanzamiento del sexto libro del joven mago. Verles jugar con la Xbox Cube o con una GameBoy Advance, tal y como lo hacíamos muchos en nuestra infancia. No es como verlo en otra película que retrata toda la vida de alguien, ya que esta película está rodada en todas aquellas épocas. Es el sentimiento lo que la hace especial.
Pero también está el verles crecer y envejecer a lo largo de toda la película. Tanto a los niños, como a los adultos que les rodean. En el resto de películas que hablan sobre la vida de alguien, vemos como el actor que interpreta al niño es sustituido por un adolescente, y cómo a los adultos de la película les ponen canas y arrugas falsas para dar un toque de envejecimiento que en la mayoría de los casos se nota a la legua y te sacan de la historia de un empujón.


Eso es lo que realmente hace especial a Boyhood, su realismo y su sentimiento. Es cierto también que nos encontramos con interpretaciones menos buenas, como es el caso de Lorelei Linklater, quien interpreta a Samantha. También se puede llegar a echar en falta algo más de personalidad de los personajes, entrar un poco más en sus vidas de forma psicológica para entenderles algo más. Ya que al que más conocemos en este aspecto es a Mason, aunque no del todo. Simplemente les observamos, como meros espectadores que somos. Vemos sus vidas, que es de lo que trata Boyhood al fin y al cabo.

Sin embargo, no creo que todo esto la haga merecedora de un Oscar a mejor película (aunque sí a mejor montaje y mejor guión original, sin ninguna duda), ni a la cantidad de elogios que ha recibido. Es una película bonita de ver, que transmite todo el sentimiento con el que está hecha, y que tiene grandes interpretaciones como puede ser la de Patricia Arquette. Pero eso es todo. Me sorprendí a mi mismo disfrutando de la película, pero una vez más, creo que críticos y Academias se han lanzado a elogiar y premiar a la mayor innovación del año por el simple hecho de ser una innovación.
Ibai Rolando